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viernes, 7 de octubre de 2011

Tontadas institucionalizadas (II)

A estas alturas, esa frase que reza que la estupidez humana no tiene límites, está tan manida que casi ha perdido su significado. Sin embargo, yo no dejo de sorprenderme por la facilidad con que, históricamente, los seres humanos más gilipollas alcanzan las más altas cotas de la política y la sociedad...

Mientras unos cuantos infelices se parten los cuernos luchando por los derechos humanos, la dignidad de las personas y paridas así, algunos se siguen esforzando por azuzar y dar alas al animal más bestia -valga la redundancia- que llevamos dentro. Aquí podéis disfrutar de la última ocurrencia de un congresista de Florida.

Y yo preocupado por ser políticamente correcto cuando escribo... Manda narices. Luego se llevan las manos a la cabeza, porque a unos cuantos les da por lanzar cabras desde campanarios... Claro que las pobres en este caso ni cobran ni llevan casco...

jueves, 9 de junio de 2011

Tontadas institucionalizadas (I)

Tratar de mantenerse informado puede ser un gran descalabro para la salud mental de cualquier individuo medianamente cabal. Suelo ojear diariamente dos o tres periódicos y varios enlaces a noticias que me llegan por correo o que ocasionalmente veo en las redes sociales, y cada vez más a menudo me encuentro con chirriantes titulares que suelen tener como punto de partida una nueva iniciativa, ley o protocolo con el patrocinio de nuestros sociales y progresistas dirigentes.

En otras ocasiones me he hecho eco (en este y otros blogs) de noticias sobre ciertas jugadas maestras de nuestros políticos, en las que quedaba patente su brillantez y compromiso social, aunque hasta ahora nunca había aglutinado estas entradas bajo un epígrafe común. Pero eso se acabó. A partir de este momento queda inaugurada una nueva sección: ¡¡¡Tontadas institucionalizadas!!!

Y ahora vamos a entrar en materia.

Obreros de la construcción, profesionales del andamio y maestros del ladrillo y el pladur ¿Acaso pensabais que la burbuja inmobiliaria era el mayor de vuestros problemas? Llega el Protocolo de atención a las mujeres que sean objeto de piropos en la vía pública. De la galardonada directora general de igualdad (anterior ministra de igualdad) Bibiana Aido. Próximamente en su Juzgado de Instrucción más cercano.

Desde luego hay que aplaudir esta iniciativa, ya que según una tal Esther Castellanos, de la Comisión de Igualdad del Colegio de Sociólogos de Madrid, piropear a una mujer (y sólo a una mujer claro) en la vía pública, demuestra el incuestionable deseo de apropiarse de un cuerpo ajeno. Claro que algunos sectores feministas más radicales abogan por medidas más contundentes para atajar de plano una dramática realidad social irrefutable: todos los hombres son potenciales violadores. Así que lo mejor sería arrancarles de cuajo los genitales para erradicar el problema...

Yo, por si acaso, ya he dejado de mirar un buen trasero o un escote generoso. Una mujer tiene todo el derecho del mundo a pasearse exhibiendo sus encantos sin que nadie la mire... ¡Faltaría más!